29 jul. 2008

Monterroso

La honestidá, ¿úla? Embaxo la risión, escuende'l dinosauriu la so fatura faltona. Quiero dir a mio casa, pero'l dinosauriu desanicióla.


Hailos que güei dicen una cosa, pa mañana dicir otra. Pero yo toi seguru de lo que digo.


Cuando esperté, el dinosauriu entovía siguía ehí...

2 comentarios:

  1. hola. imagino que habrás leído diferentes versiones del microcuento de monterroso. te ofrezco una muy interesante, de un tal marcelo báez, que he encontrado en internet:
    Y cuando despertó, el dinosaurio seguía allí. Rondaba tras la ventana tal y como sucedía en el sueño. Ya había arrasado con toda la ciudad, menos con la casa del hombre que recién despertaba entre maravillado y asustado. ¿Cómo podía esa enorme bestia destruir el hogar de su creador, de la persona que le había dado una existencia concreta? La criatura no estaba conforme con la realidad en la que estaba, prefería su hábitat natural: las películas, las láminas de las enciclopedias, los museos... Prefería ese reino donde los demás contemplaban y él se dejaba estar, ser, soñar.
    Y cuando el dinosaurio despertó, el hombre ya no seguía allí.
    yo intentando hacer mi propia versión, he imaginado que "cuando monterroso murió, el dinosaurio del microcuento estaba allí, o quizás surgió espontáneamente al tiempo que monterroso. Fue ver a monterroso e inicióse una persecución propia de una novela de ficción, de infinitos capítulos. De tal modo que en uno quien despierta es monterroso y se lo encuentra, en otros se duerme el dinosaurio y se lo encuentra. Infinitas trayectorias que desarrollan las infinitas posibilidades del microcuento. y monterroso condenado a sufrirlas todas eternamente."
    he imaginado esto, pero nunca me he parado a escribirlo en plan literario. quizás tú te animes.
    un fuerte abrazo y a seguir con la esfoyaza que tamos en tiempo dello.

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  2. Que bueno el microcuento!!! jejeje

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